OSIRISMELISASTRONOMIA.

domingo, 6 de mayo de 2012

ORION LA NEBULOSA SITUADA AL SUR DEL CINTURON DE ORION.



La nebulosa de Orión, también conocida como Messier 42, M42, o NGC 1976, es una nebulosa difusa situada al sur del Cinturón de Orión.6 Es una de las nebulosas más brillantes que existen, y puede ser observada a simple vista sobre el cielo nocturno. Está situada a 1.270±76 años luz de la Tierra,2 y posee un diámetro aproximado de 24 años luz. Algunos documentos se refieren a ella como la Gran Nebulosa de Orión, y los textos más antiguos la denominan Ensis, palabra latina que significa "espada", nombre que también recibe la estrella Eta Orionis, que desde la Tierra se observa muy próxima a la nebulosa.7
La nebulosa de Orión es uno de los objetos astronómicos más fotografiados, examinados, e investigados.8 De ella se ha obtenido información determinante acerca de la formación de estrellas y planetas a partir de nubes de polvo y gas en colisión. Los astrónomos han observado en sus entrañas discos protoplanetarios, enanas marrones, fuertes turbulencias en el movimiento de partículas de gas y efectos fotoionizantes cerca de estrellas muy masivas.
La nebulosa de Orión forma parte de una inmensa nube de gas y polvo llamada Nube de Orión, que se extiende por el centro de la constelación de Orión y que contiene también el anillo de Barnard, la nebulosa cabeza de caballo, la nebulosa de De Mairan, la nebulosa M78, y la nebulosa de la Flama. Se forman estrellas a lo largo de toda la nebulosa, desprendiendo gran cantidad de energía térmica, y por ello el espectro que predomina es el infrarrojo.
La nebulosa de Orión es una de las pocas nebulosas que pueden observarse a simple vista, incluso en lugares con cierta contaminación lumínica. Se trata del punto luminoso situado en el centro de la región de la Espada (las tres estrellas situadas al sur del cinturón de Orión). A simple vista la nebulosa aparece borrosa, pero con telescopios sencillos, o simplemente con prismáticos, la nebulosa se observa con bastante nitidez.
La nebulosa de Orión contiene un cúmulo abierto de reciente formación denominado cúmulo del Trapecio, debido al asterismo de sus cuatro estrellas principales. Dos de ellas pueden observarse como estrellas binarias en noches con poca perturbación atmosférica, efecto denominado seeing, lo que hace un total de seis estrellas. Las estrellas del cúmulo del Trapecio acaban de formarse, son muy jóvenes, y forman parte de un masivo cúmulo estelar con una masa calculada en 4.500 masas solares dentro de un radio de 2 parsecs llamado Cúmulo de la Nebulosa de Orión,9 una agrupación de aproximadamente 2.000 estrellas y con un diámetro de 20 años luz. Este cúmulo podría haber contenido hace 2 millones de años a varias estrellas fugitivas, entre ellas AE Aurigae, 53 Arietis, o Mu Columbae, las cuales se mueven en la actualidad a velocidades cercanas a los 100 km/s.10
Los observadores se han percatado de que la nebulosa posee zonas verdosas, además de algunas regiones rojas y otras azuladas con tintes violetas. La tonalidad roja se explica por la emisión de una combinación de líneas de radiación del hidrógeno, Hα, con una longitud de onda de 656,3 nanómetros. El color azul-violeta es el reflejo de la radiación de las estrellas de tipo espectral O (muy luminosas y de colores azulados) sobre el centro de la nebulosa. El color verdoso supuso un auténtico quebradero de cabeza para los astrónomos durante buena parte de comienzos del siglo XX, ya que ninguna de las líneas espectrales conocidas podía explicar el fenómeno. Se especuló que estas líneas eran causadas por un elemento totalmente nuevo, y a dicho elemento teórico se le acuñó el nombre de "nebulium". Más tarde, cuando ya se poseía mayor profundidad en el conocimiento de la física de los átomos, se llegó a la conclusión de que dicho espectro verdoso era causado por la transición de un electrón sobre un átomo de oxígeno doblemente ionizado. Sin embargo, este tipo de radiación es imposible de reproducir en los laboratorios, ya que depende de un medio con unas características concretas solo existentes en las entrañas

El descubrimiento de la nebulosa de Orión se le atribuye al astrónomo francés Nicolas-Claude Fabri de Peiresc, como indican sus escritos de 1610. Cysatus de Lucerna, un astrónomo jesuita, fue el primero en publicar un documento acerca de dichos escritos (aunque algo ambiguo) en un libro que trata sobre un cometa brillante, en 1618. En los años siguientes, varios astrónomos de prestigio descubrieron la nebulosa de forma independiente, incluido Christiaan Huygens en 1658, y cuyo borrador fue el primero en publicarse, concretamente en 1659. Charles Messier se percató de su existencia el 4 de marzo de 1769, observando de paso también tres de las estrellas del cúmulo del Trapecio, aunque el descubrimiento de estas tres estrellas se le atribuye a Galileo en el año 1617, a pesar de que no pudo observar la nebulosa (posiblemente debido al limitado campo de visión de su primitivo telescopio). Charles Messier publicó la primera edición de su catálogo de objetos astronómicos en 1774, aunque en 1771 ya estaba finalizado.16 La nebulosa de Orión fue designada por dicho catálogo como M42, por ser el objeto número 42 de dicha lista en ser descubierto. En 1865, la espectroscopia realizada por William Huggins confirmó el carácter gaseoso de la nebulosa. El 30 de septiembre de 1880, se publica la primera astrofotografía de la nebulosa de Orión, elaborada por Henry Draper.
En 1902, Vogel y Eberhard descubrieron en el interior de la nebulosa velocidades irregulares, y en 1914 astrónomos de la ciudad francesa de Marsella usaron un interferómetro para detectar variaciones en la rotación y movimientos irregulares. Campbell y Moore confirmaron dichos resultados mediante la utilización de un espectrógrafo, demostrando así las turbulencias del interior de la nebulosa.
En 1931, Robert J. Trumpler se percató de que las estrellas borrosas cercanas al Trapecio formaban un cúmulo, y fue el primero en denominar a dicho objeto con el nombre de cúmulo del Trapecio. Basándose en tipos espectrales y magnitudes, calculó una distancia de 1.800 años luz. Este valor arrojaba una cifra tres veces superior a la distancia aceptada en la época, pero es la que más se aproxima al valor actual.18

En 1993, el Telescopio espacial Hubble observó por primera vez la nebulosa de Orión. Desde entonces, la nebulosa ha sido estudiada y examinada en profundidad en multitud de ocasiones, y las imágenes obtenidas se han utilizado para realizar un modelo detallado de la nebulosa en tres dimensiones. Se han observado y estudiado discos protoplanetarios alrededor de estrellas recién formadas, como también han sido estudiados los poderosos efectos destructivos de los altos niveles de energía ultravioleta provenientes de las estrellas más masivas.19
En el año 2005, la Cámara avanzada para sondeos del Telescopio espacial Hubble tomó la imagen más detallada de la nebulosa que se ha obtenido. Para obtener la imagen, el telescopio tuvo que completar 104 órbitas, y capturar alrededor de 3.000 estrellas por debajo de la 23ª magnitud, incluidas varias enanas marrones y posibles enanas marrones binarias.20 Un año más tarde, un equipo de científicos del Telescopio espacial Hubble anunció la primera enana marrón binaria. Dicho sistema binario de enanas marrones se encuentra en la nebulosa de Orión y poseen aproximadamente masas de 0,054 masas solares y 0,034 masas solares respectivamente, con un periodo orbital de 9,8 días. Sorprendentemente, la enana marrón más masiva de las dos es también la menos luminosa.
LIC:RENE DAVILA /241211

LA MUERTE DEL UNIVERSO.


"La muerte del universo" lleva a los espectadores a realizar un increíble viaje por el cosmos en busca de respuestas sobre su destino final. Se exploran tres teorías sobre el final del universo que interpretan las batallas entre la materia.


LIC:JOSE HUMBERTO DAVILA

ESTATUA DE LA LIVERTAD SALUDA AL ENTERPRICE EN SU ULTIMO VUELO.



Concebido para realizar vuelos de prueba en la atmósfera, el Enterprise fue el primer transbordador espacial construido por la NASA. Denominado así en homenaje a la nave del mismo nombre de la serie Star Trek, llevó a cabo su primer vuelo libre el 12 de agosto de 1977 y se mantuvo en activo hasta el 18 de noviembre de 1985, cuando pasó a ser propiedad del Instituto Smithsoniano, que lo ha mantenido expuesto en el National Air and Space Museum, sito en Washington DC.

Pero tras 16 años en la capital estadounidense, el 12 de diciembre del año pasado su propiedad pasó a manos del Intrepid Sea, Air & Space Museum de Nueva York. A raíz de este acuerdo, el Enterprise fue transportado ayer a lomos de un Boeing 747 modificado a la que va a ser su nueva casa, la ciudad de los rascacielos. Pero antes de aterrizar en el Aeropuerto Internacional JFK tuvo tiempo de pasar frente a la Estatua de la Libertad, en un momento que ha quedado inmortalizado para la posteridad.
 

miércoles, 28 de marzo de 2012

Millones de planetas rocosos en las zonas habitables alrededor de enanas rojas en la Vía Láctea.

Millones de planetas rocosos en las zonas habitables alrededor de enanas rojas en la Vía Láctea.:
Un nuevo resultado del HARPS de ESO buscador planeta muestra que los planetas rocosos, no mucho más grandes que la Tierra son muy comunes en las zonas habitables alrededor de estrellas tenues de color rojo. El equipo internacional estima que hay decenas de miles de millones de planetas en la galaxia Vía Láctea, y probablemente alrededor de un centenar en las cercanías del sol. Esta es la primera medición directa de la frecuencia de las súper-Tierras alrededor de enanas rojas, que representan el 80% de las estrellas en la Vía Láctea.

Esta primera estimación directa de la cantidad de planetas de luz alrededor de estrellas enanas rojas acaba de ser anunciado por un equipo internacional usando las observaciones con el espectrógrafo HARPS en el telescopio de 3,6 metros en el Observatorio La Silla de ESO en Chile [1] . Un reciente anuncio ( eso1204 ), que muestra que los planetas son muy comunes en nuestra galaxia, usaron un método diferente que no era sensible a esta importante clase de exoplanetas.

El equipo de HARPS ha sido la búsqueda de exoplanetas que orbitan el tipo más común de estrellas en la Vía Láctea - Las estrellas enanas rojas (también conocido como enanas M [2] ). Estas estrellas son tenues y fresco en comparación con el Sol, pero muy común y de larga vida, y por lo tanto representan el 80% de todas las estrellas en la Vía Láctea.

" Nuestras nuevas observaciones con HARPS significa que alrededor del 40% de todas las estrellas enanas rojas tienen una súper-Tierra orbitando en la zona habitable donde el agua líquida puede existir en la superficie del planeta, "dice Xavier Bonfils (IPAG, Observatoire des Sciences de l 'Univers de Grenoble, Francia), el líder del equipo. " Debido a que las enanas rojas son tan comunes - hay cerca de 160 mil millones de ellos en la Vía Láctea - esto nos conduce a un resultado sorprendente de que hay decenas de miles de millones de estos planetas en nuestra galaxia solamente. "

El equipo de HARPS encuestó a una muestra cuidada selección de 102 estrellas enanas rojas en los cielos del sur durante un período de seis años. Un total de nueve súper-Tierras (planetas con masas de entre uno y diez veces mayor que la de la Tierra) se encontraron, entre ellos dos dentro de las zonas habitables de Gliese 581 ( eso0915 ) y Gliese 667 C, respectivamente. Los astrónomos pudieron estimar qué tan pesado que los planetas eran y qué tan lejos de sus estrellas que orbitaban.

Al combinar todos los datos, incluidas las observaciones de las estrellas que no tienen planetas, y mirando a la fracción de planetas existentes que podrían ser descubiertos, el equipo ha sido capaz de encontrar la manera común los diferentes tipos de planetas alrededor de enanas rojas son. Ellos encuentran que la frecuencia de aparición de súper-Tierras [3] en la zona habitable es de 41% con un rango de 28% a 95%.

Por otro lado, los planetas más masivos, similares a Júpiter y Saturno en nuestro Sistema Solar, se encontró que rara alrededor de enanas rojas. Menos del 12% de las enanas rojas se espera que los planetas gigantes (con masas de entre 100 y 1000 veces mayor que la de la Tierra).

Como hay muchas estrellas enanas rojas cerca del Sol. La nueva estimación implica que hay probablemente cerca de cien planetas super-Tierra en zonas habitables alrededor de estrellas en la vecindad del Sol a una distancia menor de 30 años-luz [4] .

"La zona habitable alrededor de una enana roja, donde la temperatura es adecuada para que exista agua líquida en la superficie, es mucho más cercano a la estrella que la Tierra está del Sol", dice Stéphane Udry (Observatorio de Ginebra y miembro del equipo) . "Sin embargo, las enanas rojas son conocidas por estar sujeto a las erupciones estelares o llamaradas, que se puede bañar el planeta en los rayos X o la radiación ultravioleta, y que pueden hacer que la vida no sea menos probable."

Uno de los planetas descubiertos en el estudio de las enanas rojas HARPS es Gliese 667 Cc [5] . Este es el segundo planeta en este sistema de estrella triple (véase eso0939 para la primera) y parece estar situado cerca del centro de la zona habitable. A pesar de este planeta es más de cuatro veces más pesado que la Tierra es lo más cercano gemelo de la Tierra encontrado hasta el momento y casi con toda seguridad tiene las condiciones adecuadas para la existencia de agua líquida en su superficie. Este es el segundo súper-planeta Tierra dentro de la zona habitable de una enana roja descubierta durante este estudio ARPAS, después de Gliese 581d fue anunciado en 2007 y confirmado en 2009.

" Ahora que sabemos que hay muchas súper-Tierras alrededor de enanas rojas cercanas que necesitamos para identificar más de ellos con las dos HARPS e instrumentos en el futuro. Algunos de estos planetas se espera que pase por delante de su estrella madre, ya que la órbita - esto abrirá la excitante posibilidad de estudiar la atmósfera del planeta y la búsqueda de signos de vida " , concluye Xavier Delfosse, otro miembro del equipo ( eso1210 ) .

Notas
[1] HARPS mide la velocidad radial de una estrella con una precisión extraordinaria. Un planeta en órbita alrededor de una estrella hace que la estrella se mueven periódicamente hacia y fuera de un observador distante de la Tierra. Debido al efecto Doppler, este cambio de velocidad radial induce un desplazamiento del espectro de la estrella hacia mayores longitudes de onda medida que se aleja (llamado desplazamiento al rojo) y un desplazamiento hacia el azul (hacia longitudes de onda) a medida que se acerca. Este cambio pequeño de espectro de la estrella se puede medir con un espectrógrafo de alta precisión, tales como HARPS y se utiliza para inferir la presencia de un planeta.

[2] Estas estrellas se llaman enanas M, porque tienen la clase espectral M. Este es el más fresco de las siete clases en el esquema más simple para la clasificación de estrellas de acuerdo a la disminución de la temperatura y la aparición de sus espectros.

[3] Los planetas con una masa de entre uno y diez veces la de la Tierra se denominan super-Tierras. No hay planetas en nuestro Sistema Solar, pero parecen ser muy comunes alrededor de otras estrellas. El descubrimiento de esos planetas en zonas habitables alrededor de sus estrellas son muy emocionantes porque - si el planeta se rocoso y tenía agua, como la Tierra - que podría ser una morada de la vida.

[4] Los astrónomos utilizaron diez parsecs como su definición de "cerca". Esto corresponde a unos 32,6 años luz.

[5] El nombre significa que el planeta es el segundo descubierto (c) en órbita alrededor del tercer componente (C) del sistema estelar triple llamado Gliese 667. Los compañeros estelares brillantes Gliese 667 A y B sería importante en los cielos de Gliese 667 Cc. El descubrimiento de Gliese 667 CC se anunció de forma independiente por Guillem Anglada-Escudé y sus colegas en febrero de 2012, aproximadamente dos meses después de la pre-impresión electrónica de la Bonfils et al. el papel se puso en línea. Esta confirmación de los planetas Gliese 667 CB y CC por Anglada-Escudé y colaboradores se basa en gran medida en las observaciones de arpas y de procesamiento de datos del equipo europeo que se hicieron públicos a través del archivo de ESO.

domingo, 18 de marzo de 2012

LA VÍA LÁCTEA Y LA TORMENTA ELÉCTRICA.



De entre las pocas cosas que soy fan se encuentra sin ninguna duda la comunidad de fotógrafos aficionados a tirar instantáneas de objetos celestes, y lo soy por una razón obvia: día sí y día también nos regalan imágenes tan impresionantes como la que acompaña a este post la cual descubrí vía Bad Astronomy.
Esta en particular fue tomada en el verano de 2011 por Bret Webster, quien cuenta que había salido a tirar unas imágenes nocturnas del cielo en el Parque Nacional Canyonlands y cuando se encontraba conduciendo dirección al Parque Nacional Dead Horse Point, situado cerca del primero y ambos enclavados en Utah, EE.UU, se dio cuenta de que la Vía Láctea estaba perfectamente alineada con una tormenta eléctrica. Acto seguido paró el coche, se bajó, montó su equipo y capturó el impresionante cuadro natural.
La fotografía está hecha con una Canon EOS 5D Mark II y como decía en ella vemos la Vía Láctea sobre una tormenta eléctrica. Concretamente la parte central de la Vía Láctea, la que tiene mayor densidad de estrellas, está situada justo encima de la parte superior del yunque de los cumulonimbos, por lo que parece que la galaxianace de su interior. Por otro lado el punto brillante que se encuentra en el centro de la parte superior izquierda es la estrella Altair situada en la constelación de Aquila y justo encima y a la izquierda de la nube aparece parte de la constelación de Sagitario.
Lo mejor de todo es que esta solamente es una de las muchas imágenes nocturnas que Webster ha hecho del cielo en la parte de la meseta del Colorado que se encuentra en Utah. Recomiendo enérgicamente visitar su galería “Galactic Desert” donde hay verdaderas joyas.

LIC:JOSE HUMBERTO DAVILA /160312  /FUENTE:alt1040

EL ASTEROIDE 2012 DA14 NOS VISITARA EN EL 2013.

El próximo año una roca de 50 metros de diámetro pasará más cerca de lo normal por nuestro planeta. Elasteroide, bautizado como 2012 DA14 y descubierto por une equipo de astrónomos de la Agencia Espacial Europea (ESA por sus siglas en inglés) viajará a tan solo 24.000 kilómetros de la Tierra, más cerca que muchos satélites comerciales.


Como explica Detlef Koschny, responsable del estudio de Objetos Próximos a la Tierra (NEOs) de laOficina para el Conocimiento del Medio Espacial (SSA) de la ESA, "pasará a una distancia completamente segura, pero se acercará lo suficiente para que sea posible observarlo con unos prismáticos convencionales".
Pero, si pasará tan cerca de la Tierra, ¿por qué no se sabía de su existencia hasta el momento?Como explica Jaime Nomen, uno de los astrónomos implicados en el hallazgo, "es un objeto bastante difícil de observar debido a su trayectoria en el cielo de la mañana, su gran velocidad angular, su tenue brillo y las características de su órbita, que pasa muy por encima del plano orbital de la Tierra". De hecho, en palabras del propio Nomen, "podría haber pasado completamente desapercibido durante esta visita a nuestro planeta".
Y es que en este descubrimiento la ciencia española ha jugado un importante papel. El asteroide, desconocido hasta el momento por su pequeño tamaño, fue descubierto por el observatorio LSSS (La Sagra Sky Survey) situado muy cerca de Granada, a unos 1.700 metros de altitud. Y en el equipo de astrónomos hay varios españoles implicados.
El estudio de los asteroides es fundamental para la astronomía y, aunque los científicos han descartado el impacto con nuestro planeta, este tipo de descubrimientos es fundamental para observar cómo afecta el campo gravitatorio de la Luna y nuestro planeta a su trayectoria. Exactamente el día 15 de febrero de 2013 será el día que más cerca esté de nosotros y, aunque solo se trata de uno de los 500.000 objetos próximos a la Tierra que se estima están por descubrir, el paso del asteroide servirá para aumentar el conocimiento sobre este tipo de rocas gigantes.

jueves, 1 de marzo de 2012

NASA anuncia 1.091 nuevos exoplanetas detectados por el telescopio Kepler


kepler telescopio
En mayo del año 2009 la NASA lanzó el telescopio espacial Kepler con la misión de detectar planetas fuera de nuestro Sistema Solar que tuviesen un tamaño y condiciones similares a las de la Tierra. En diciembre, la NASA presentó un avance de los hallazgos realizados en este programa y nos presentó el planeta Kepler 22-B y, un par de meses más tarde, la NASA ha anunciado que, tras procesar el último lote de datos recibidos desde el telescopio espacial Kepler, han encontrado 1.091 posibles nuevos exoplanetas que hacen elevar el número de planetas a estudiar a 2.321.
La cifra proviene del procesamiento de los datos recopilados desde mayo de 2009 a septiembre de 2010 donde se recopilaron cerca de 5.000 posibles tránsitos planetarios que fueron examinados para descartar fenómenos de efectos similares pero que nada tienen que ver con la presencia de un planeta. Con 2.321 candidatos, la distribución de los planetas muestra una mayor número con tamaños cercanos a la Tierra que planetas con tamaño cercano a Júpiter pero, en esta último lote, la tendencia se hace contraria y se han localizado más de 200 candidatos de tamaño similar a la Tierra y unos 900 de planetas algo más pequeños que una “súper-Tierra”, es decir, un planeta con diámetro doble al de la Tierra (12.756 kilómetros) pero, en términos generales, los exoplanetas detectados son de tamaño mayor al de nuestro planeta.
Sin embargo, de todos estos planetas detectados, solamente 46 se encuentran en la denominada zona habitable, es decir, zonas en las que podría existir agua en estado líquido y, de estos 46 planetas, solamente 10 son de tamaño similar al de nuestro planeta. Estos datos han servido, además, para contrastar el buen funcionamiento del software de procesamiento de datos del telescopio espacial Kepler puesto que ha sido capaz de detectar planetas de tamaño pequeño.
De más de 2.000 planetas detectados que, solamente, 46 planetas estén en “zonas habitables” es un ratio algo pequeño que preocupa a los responsables de la investigación puesto que ésta está a punto de finalizar tras tres años de trabajo y es por ello por lo que han solicitado una ampliación de fondos al Congreso de Estados Unidos. El programa, por ahora, tiene asignados 13,6 millones de dólares, una cantidad que proviene de un drástico recorte de 6 millones de dólares que realizó el gobierno federal y que, para el año 2014, no tiene asignada ninguna fuente presupuestaria para dar continuidad a la exploración de exoplanetas.